desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
No fue hallado porque lo tomó consigo.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.
¿Te vas a casar?
Sí
¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá
Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.
Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.
No fue hallado porque lo tomó consigo.
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
¿Te vas a casar?
Sí
¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá
Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.
Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
Un minuto de silencio
Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.
No fue hallado porque lo tomó consigo.
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
¿Te vas a casar?
Sí
¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá
Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.
Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.
Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
Un minuto de silencio
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
No fue hallado porque lo tomó consigo.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
¿Te vas a casar?
Sí
¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá
Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
No fue hallado porque lo tomó consigo.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
No fue hallado porque lo tomó consigo.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
¿Te vas a casar?
Sí
¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá
a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.
visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.
—