INFANCIA ES OTRA COSA
Modelo del habla
Minucia
[se vuelve real cuando lo pronuncian]
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
No fue hallado porque lo tomó consigo.
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.
INFANCIA ES OTRA COSA
Modelo del habla
Minucia
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
[se vuelve real cuando lo pronuncian]
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.
Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
No fue hallado porque lo tomó consigo.
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.
¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.
Nada entienden ellos de los vivos.
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
INFANCIA ES OTRA COSA
Modelo del habla
Minucia
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.
“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
[se vuelve real cuando lo pronuncian]
No fue hallado porque lo tomó consigo.
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.
Nada entienden ellos de los vivos.
una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
INFANCIA ES OTRA COSA
Modelo del habla
Minucia
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
No fue hallado porque lo tomó consigo.
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
[se vuelve real cuando lo pronuncian]
una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
INFANCIA ES OTRA COSA
Modelo del habla
Minucia
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
[se vuelve real cuando lo pronuncian]
“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.
no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.
Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
INFANCIA ES OTRA COSA
Modelo del habla
Minucia
[se vuelve real cuando lo pronuncian]
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.
una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
No fue hallado porque lo tomó consigo.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.
—