[se vuelve real cuando lo pronuncian]

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Un minuto de silencio

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Un minuto de silencio

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Un minuto de silencio

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Un minuto de silencio

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.
—

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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