Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Nada entienden ellos de los vivos.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Nada entienden ellos de los vivos.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

INFANCIA ES OTRA COSA

Modelo del habla
Minucia

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

Berrinchare: efecto de protesta activa hasta obtener lo que se desea/ Berrinchó al poncharse el globo. Dicere: capacidad de lenguajear/ fluir humano en coordinaciones conductuales consensuadas. Autopoiesis: una herida que sana. Fari: hablar/ celebrar / cantar Colita de rana.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Nada entienden ellos de los vivos.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

INFANCIA ES OTRA COSA

Modelo del habla
Minucia

Berrinchare: efecto de protesta activa hasta obtener lo que se desea/ Berrinchó al poncharse el globo. Dicere: capacidad de lenguajear/ fluir humano en coordinaciones conductuales consensuadas. Autopoiesis: una herida que sana. Fari: hablar/ celebrar / cantar Colita de rana.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Nada entienden ellos de los vivos.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Nada entienden ellos de los vivos.

INFANCIA ES OTRA COSA

Modelo del habla
Minucia

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Nada entienden ellos de los vivos.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

INFANCIA ES OTRA COSA

Modelo del habla
Minucia

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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