¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.
Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"
Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
Un minuto de silencio
una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".
Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".
Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.
Un minuto de silencio
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.
¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.
visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.
—