¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
© W// - Do Everything online™