"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas

Nada entienden ellos de los vivos.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Nada entienden ellos de los vivos.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Un minuto de silencio

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Un minuto de silencio

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Nada entienden ellos de los vivos.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Nada entienden ellos de los vivos.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Nada entienden ellos de los vivos.

—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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