Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Nada entienden ellos de los vivos.

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Nada entienden ellos de los vivos.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Nada entienden ellos de los vivos.

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Nada entienden ellos de los vivos.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Nada entienden ellos de los vivos.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Nada entienden ellos de los vivos.

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.
—

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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