Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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