¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Un minuto de silencio

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Nada entienden ellos de los vivos.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Un minuto de silencio

Nada entienden ellos de los vivos.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Nada entienden ellos de los vivos.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Nada entienden ellos de los vivos.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Nada entienden ellos de los vivos.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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